Remedio
Caldo de pie de ternera
Qué es
Descripción del remedioCaldo que se obtiene cociendo durante horas manos o pies de ternera. La cocción prolongada extrae el colágeno del tejido conjuntivo y lo transforma en gelatina, lo que hace que el caldo cuaje al enfriarse. Es una preparación clásica de la cocina europea, base de consomés y salsas.
En el repertorio hildegardiano figura en relación con artritis, artrosis, cabellos, cistitis, inflamación de la vejiga y colitis ulcerosa, entre otras 17 dolencias.
Lo que escribió Hildegarda
Texto del siglo XIIEl buey es de temperamento frío y seco. Donde hay un buey, los espíritus del aire no pueden hostigar al ser humano, ni pueden crear sus múltiples ilusiones, pues el buey es limpio, y por eso en los días antiguos se ofrecía a menudo a Dios en holocausto. Su carne, debido a su frialdad, no es buena para que la coma una persona fría.Physica, libro 7 (Los animales), cap. 14
Esta cita se refiere a Buey, la planta de la que parte este preparado. Hildegarda no describe el preparado en sí, que es una elaboración posterior.
Cómo se adaptó en el siglo XX
La tradición hildegardiana modernaComposición
Un pie de ternera cortado a rodajas por el carnicero, 3 litros de agua, media taza de vinagre (de 30 a 50 ml), 2-3 zanahorias, medio bulbo de apio, unas briznas de perejil, 1 bulbo de hinojo, una cebolla gorda (mechada con laurel y clavo) tres dientes de ajo, sal pelitre, galanga, hisopo, nuez moscada y mezcla de polvos de fenogreco (Media cucharadita de cada una de estas especias).
Elaboración
Echar en agua hirviendo (diez minutos) los pies de ternera cortados para blanquearlos y después tirar esa agua, antes de poner los litros de agua indicados para la cocción definitiva, porque así lograremos un caldo más limpio. Después añadir la sal y poner a hervir. Lavar y cortar las verduras a trocitos y añadirlas (mejor en la última hora de cocción), dejando hervir al menos 3 horas (se pueden volver a cocer los huesos otras 3 horas, añadiendo otros 3 litros de agua, verduras y especias nuevas, y sale el caldo casi tan consistente como la primera vez). Se debe ir quitando la espuma regularmente. Terminada la cocción, se cuela y se guarda, solo el caldo, en una olla. Una vez frío se quita la grasa de la superficie. El caldo adquiere una consistencia gelatinosa al enfriarse. Luego, una vez desengrasado se vuelve a calentar y se congela en recipientes más pequeños. Para el uso semanal un bote de 330 gr. es suficiente y se conserva en la nevera. En el congelador se guarda varios meses. Antes de comerlo se le añaden unas hojas de perejil fresco y un poco de ajete fresco si se tiene. Se puede también servir añadiéndolo a una sopa de verduras con copos, con sémola o pasta de espelta.
Advertencia
Esta ficha es divulgación histórica. Recoge lo que Hildegarda de Bingen escribió en el siglo XII y cómo fue reinterpretado a partir del siglo XX, sin afirmar que ninguno de estos preparados prevenga, trate ni cure enfermedad alguna. No reproducimos cantidades por toma ni pautas de duración. Nada de lo publicado aquí constituye consejo médico ni sustituye el diagnóstico o el tratamiento de un profesional sanitario. Ante cualquier síntoma, acude a tu médico y no modifiques por tu cuenta un tratamiento prescrito.